jueves, 1 de abril de 2010

♣ CRISIS DE LA EDUCACIÓN: CAUSAS Y ALTERNATIVAS

¿CRISIS DE LA EDUCACIÓN O CRISIS DE LA EDUCACIÓN CAPITALISTA?

http://caobacii.blogspot.com/ 
Carlos Villacorta V.
Forjando la educación transformadora

De sus mentores:

Cuando los consejeros oficialistas, “críticos” muchos de ellos liberales, dizque “especialistas” en temas educativos, hablan de la crisis de la educación, dicen todo y nada a la vez.

Todo, porque miran la educación como si fuera única, como si todos fuéramos iguales, tuviéramos las mismas oportunidades y tanto estudiantes, padres y profesores tuviéramos la misma mentalidad que ellos tienen y así no se mira nada, pero, lo peor que hacen es mirar sesgadamente sólo el presente, para buscar responsable de la crisis, que para ellos son los maestros, menos el sistema.

En fin, son defensores del sistema ¿Qué se puede esperar de ellos? Buscan parches además de culpables ajenos a las decisiones educativas.

Por otro lado está la gente que siempre se hace propaganda electorera o en todo caso sindicaleramente, cuando miran la educación y su crisis, sólo encuentran responsable de la crisis en los gobiernos de turno, “que no tienen política de Estado para la educación” dicen. El SUTEP por ejemplo, con más de 30 años de vigencia y protagonismo sindical, sólo ha llevado a cabo dos congresos pedagógicos sin trascendencia en la educación peruana.

Finalmente dentro de los mentores, los maestros, no deben descuidar los problemas educativos, menos los que dicen “Servir al pueblo de todo corazón”. Hermosa frase, hermoso deseo. Empezar entonces con los alumnos, forjarlos autónomos, libres y críticos ¿Lo están haciendo? ¡No se nota! La alienación campea cada vez más en niños y jóvenes, principalmente en la capital. Sin embargo, actualmente miles de provincianos escolares adolescentes, jóvenes y hasta niños llegan a Lima sólo para asistir a los Conciertos extranjeros alienantes a diferencia de su no asistencia a lo cultural peruano.

Una aproximación a la crisis de la educación:

La crisis de la educación no la podemos abordar al margen de su desarrollo histórico, sin con ello pretender decir que es una “crisis histórica” como algunos lo priorizan, porque su solución tendría que ser también histórica, que es decir nada o es embrollarlo todo.

Precisamente el desarrollo histórico nos demuestra con suma claridad que la educación esta anexada al sistema o formación económico social que le da vida. Sirve a ese sistema. El mundo ha tenido hasta estos momentos, 4 Formaciones económico-sociales: Las comunidades originarias, el esclavismo, El feudalismo y el capitalismo.

El positivismo burgués denomina a las comunidades originarias como “primitiva”, “colectivista” nombres despectivos, despreciativos para desmerecerlos en su vida originaria comunitaria y educación para la vida;

Al esclavismo generosamente le llama “edad antigua” para esconder las bestialidades educativas del esclavismo;

Al feudalismo le denomina “edad media” también para esconder la educación ‘cristocéntrica’ basada en el oscurantismo educativo de la iglesia;

y al presente capitalista le llama “edad moderna” “democrática” “libre”, manejo conceptual que sirve para esconder la brutalidad del mercado y la despiadada explotación industrial con su individualismo y egoísmo educativo, donde cada quien ‘consume la educación que puede’.

Todas estas formaciones económicas entonces han tenido sus propias características educativas, que les ha servido fundamentalmente como instrumento para sostener el sistema económico imperante y preparar a sus gobernantes: Una educación comunitaria y para la vida originariamente; educación esclavista; educación feudal y actualmente educación capitalista que es lo que nos interesa analizar y sintetizar en estos momentos.

El capitalismo, aparenta una sociedad abierta, propone y luego impone un sistema económico con una sociedad “libre”, “abierta” y una “educación para todos”; “que el mercado lo defina” en “libre competencia”. Es decir una EDUCACIÓN CAPITALISTA. Contrariamente a sus antecesoras, sociedades cerradas, claramente dogmáticas y, absolutamente elitistas en educación. Sólo para ellos. A excepción por cierto de las originarias.
Todo eso ya lo sabemos ¿No es cierto? Ellos se encargan de difundirlos por todos los medios que controlan, incluida la escuela.

¿Parece buena? Porque la libertad es buena, pero, la libertad de verdad, no la que impone el capitalismo que, eres libre si estas con ellos, tu libertad termina donde empieza la de ellos: Una libertad excluyente, sólo para los que son capitalistas y liberales. Una libertad que fabrica individuos megalómanos y egocéntricos.

La crisis capitalista actual, más profunda y peor que la de 1930, ha demostrado que lo de la “sociedad abierta” es una burda hipocresía, cierran y abren cuando a sus intereses les conviene, son estatistas y totalitarios de igual forma, liberales de palabra, ellos crean y dominan el mercado. Con los monopolios capitalistas desaparece la competencia y el libre mercado.

Así, en la educación, el capitalismo liberal ha jugado con miles de formas, reformas, palabras, pero, la esencia libresca, intelectualoide, cristocéntrica y elitista se mantiene y, cuando hablamos de la crisis de la educación, estamos hablando de la crisis de la educación capitalista liberal.

Esta vez nos ocuparemos en forma breve de lo que actualmente se está hablando, por tanto un detalle educativo capitalsita importante poco tratado en su contraparte, conocido por también poquísimos desde el punto de vista de sus implicancias y efectos que se quiere lograr, a pesar que se recita en los colegios, es la panacea y pan de cada día en boca también de los maestros:

Del “CONSTRUCTIVISMO”, que propone “una educación centrada en el alumno”, “que el alumno construya su propio aprendizaje”, con “libertad y autonomía” “del docente como mediador”, con una psicopedagogía “moderna” que priorice el “aprendizaje lúdico” “espontáneo”, “sin castigos ni sanciones” “sólo el diálogo” y la “participación democrática” y más etcéteras que los puede leer en cualquier manual de educación “activa”, “innovadora” y “moderna”.

Si leemos y analizamos detenidamente y comparativamente esta supuesta “nueva” “propuesta educativa” con las planteadas en su tiempo por los representantes liberales como Comenio, Pestalozzi y, ante todo Rousseau (1762), tres siglos atrás y, a los que siempre se los toma como referentes; los Tolstoi (1859); los Dewey (1886), los Montessori (1907); los Piaget (1957), etcétera, nos vamos a dar perfecta cuenta que es lo mismo en otros términos; que sólo se encargan de difundir lo ya propuesto con otras palabras y supuestos experimentos, pero que nadie tampoco se ha dignado en verificar si esos experimentos se cumplen o no.

¿Qué es lo que han producido?

Cada vez más crisis educativa, docentes y estudiantes que trabajan al margen de su realidad, con normas de convivencia y reglamentos que nadie cumple, con estudiantes a su libre albedrío, cada vez más desorientados y alienados, indisciplina a flor de piel, que aprenda a leer en dos años, déjenlos libres, que nadie los llame la atención, peor si es con severidad, eso es maltrato.

Un capitalismo de seda con la educación, pero genocida con lo económico, una educación capitalista “amorosa” que rebota con la vida sacrificada y cruel de nuestros niños de nuestro pueblo, sometidos por la ideología liberal y la economía de mercado; porque la madurez y personalidad que van adquiriendo los estudiantes de acuerdo a la vida dura y severa que les toca vivir rebota con la blandura de la “pedagogía moderna” o más propiamente la educación capitalista.

Por eso los colegios privados que tienen una disciplina más severa se llenan de clientes; por eso los padres en su mayoría dicen que “la educación en mis tiempos fue mejor”.

¿Qué es lo que realmente está pasando?

Simplemente que la educación es mirada desde el punto de vista capitalista, que los intelectuales burgueses y mentores educativos “especialistas” sólo toman en cuenta su realidad familiar de opulencia y ostentación, sólo preocupados por la moda, cuyos hijos están mejor alimentados, más o menos con desarrollo madurativo según su naturaleza y libre albedrío y más o menos adelantados en su aprendizaje, con sus profesores a domicilio, con abundancia de juegos, biblioteca, material didáctico y colegios construidos con la “modernidad”. Preparándose para ganar plata y aumentar su capital y ser la sombra de los gobiernos de turno, de los ministerios de educación.

Por su parte, nuestro pueblo, nuestros niños y sus maestros que son influidos y obligados a aplicar esa misma “propuesta educativa”, jamás se les ha tomado en cuenta para su elaboración, menos sus maestros.

Nuestro pueblo y nuestros niños tienen sus propias características, acostumbrados al trabajo duro para sobrevivir y llevar un pan a su mesa, niños obreros, campesinos y ambulantes, a pesar de estar preocupados por sus estudios, no lo pueden concretizar libremente, más preocupados que están por contribuir con la economía de su hogar, tienen que hacer triple sacrificio: De trabajar, de cuidar a su hermanos y si el tiempo queda, de estudiar.

Ellos tienen que crecer con una dura y severa disciplina en el hogar; así forjan su orden y respeto, para ellos no hay juegos ni juguetes y a muchos los expulsa el sistema educativo capitalista por inasistencias y carencias (mal llamada “deserción escolar” porque los niños no son desertores o traidores).

Ellos necesitan que el maestro los lleve de la mano, necesitan su guía, no su mediación; necesitan de la firmeza y fortaleza del maestro, no su blandura y sosiego. Ellos saben de la vida práctica, de los sufrimientos, de las carencias, del hambre y la miseria. Necesitan de una educación que les ayude a vivir o una educación como dice Paulo Freire, que les dé esperanza de una vida mejor. Si es posible que los incorpore a la vida laboral. Por eso tuvo éxito Germán Caro Ríos en Huayopampa con su “Educación para el trabajo” transformó su sociedad local. Pero, uno sólo no basta, como dice Brecht o entran todo o no entra nadie.

Por eso está fracasando la “educación para todos” propuesta por la UNESCO, “que todos se matriculen” “que nadie quede sin escuela”; burdo engaño para tapar la mediocridad de la educación capitalista.

Sus datos estadísticos nos informan que hubo una masiva matrícula de los niños pobres en el mundo ¿Para qué? Es la gran pregunta, si después no pueden asistir a clases por problemas económicos y, no pasa nada.

No es la educación propiamente dicha, entonces, la que está en crisis, sino la educación CAPITALISTA, así con mayúscula. LA EDUCACIÓN CAPITALISTA. Que lo único que les interesa, es una gran masa de ignorantes, pero diestros y técnicos en los procesos, acríticos y fácil manipulables, con salario raquítico, pero grandes consumidores. Individualistas, egoístas y poco o mal socializados, sin ubicación y orientación de donde están y hacia donde van.

Los maestros conscientes de esta situación, deben tomar cartas en el asunto. Nuestro pueblo necesita con urgencia una educación transformadora. Piensa maestro, en tus manos está la responsabilidad, ahora ya puedes responderte a tu feroz pregunta ¿Por qué estos chicos no aprenden? Nuestros niños no merecen estar pasando por esta coladera capitalista que los desfavorece totalmente.

Maestro, conversa contigo mismo, con tus compañeros de trabajo, con tus padres de familia, sé un autodidacta, nadie te va a educar conforme nuestro pueblo necesita, vuelve a nacer. La mejor capacitación va a ser la que tú emprendas con autonomía y criticidad, junto a tus pares. Todo lo que pagas a instituciones que lucran con tu economía sacrificada, te puede servir para que forjes tu verdadera autocapacitación en colectivos pedagógicos responsables con tus compañeros. De lo contrario seguirás en el desastre.

Es hora de dejar esta Impudente impostura capitalista.



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