sábado, 18 de septiembre de 2010

♣ VISION DE LOS PAISAJES LAMBAYECANOS...

VISION DE LOS PAISAJES LAMBAYECANOS EN LA TRANSICIONALIDAD DE LA CORDILLERA DE LOS ANDES

Por: Eleazar Mario López Mesones
Chiclayo, 16-09-2010

Los Paisajes Lambayecanos se sitúan en las zonas de transición entre los Andes del Norte y los Andes Centrales, configurando Zonas Representativas del Norte del Perú, con endemismos de Flora y Fauna en una biogeografía y bioclimatología excepcional.

Un origen en la “profundidad del tiempo”. En la inmensidad del tiempo y en la vastitud del espacio, en los inicios del Tiempo Geológico, el territorio del Norte del Perú, hace casi 2000 000 millones de años atrás, se estructuró a partir de los primordiales cratones Guyanense y Brasílide (Dalmayrac Bernard et al: Caracteres Generales de la Evolución de la Cordillera de los Andes). Posteriormente, con las primeras formaciones geológicas –es decir, las superficies rocosas iniciales originadas por las fuerzas tectónicas, plegamientos y afloramientos magmáticos-, se va estructurando la paleogeografía de aquel tiempo geológico, en el Precambriano y en el Paleozoico temprano. Como evidencia, de este proceso, está la colosal Formación Olmos, una inmensa estratigrafía rocosa, ahora muy erosionada, con una tonalidad de “panza de burro”, característica en el distrito del mismo topónimo, además de estar en los estratos de la Deflección de Huancabamba, adayacentes a Olmos e inclusive, en áreas del poblado de Palacio, en la Cuenca de Motupe-Chiñama. Después, la Formación Salas, continuaría con la estructuración del basamento estratigráfico. Esta formación es extensa en Lambayeque.

Los estudios del Geólogo Oscar Palacios han brindado una excelente y fresca sustentación sobre los Dominios Lito-Geológicos de la Zona Norte del Perú y sur del Ecuador, delimitando dos dominios tectónicos de gran importancia para la comprensión y explicación de las características naturales y bióticas actuales. Así, sustenta que existen dos grandes dominios en el extremo norte del Perú que contactan el sur de Ecuador: el Dominio lito geológico, Olmos-Loja (del Paleozoico temprano) y, el Dominio Pucará-Zamora (Pérmico-Jurásico). Con áreas de la vertiente oriental de Lambayeque, que pertenecen en mayor amplitud a Kañaris y cumbres de Inkawasi.

Paisajes Magmáticos. Entonces, los orógenos actuales de la superficie continental y marina, en Lambayeque, tienen orígenes geológicos muy antiguos y, es por eso, que hasta ahora están las Islas Lobos de Afuera y de Tierra, como evidencia de la primitiva superficie continental, hundida hace millones de años atrás. Hasta esas áreas, se extendía la costa lambayecana de aquel entonces. Los fósiles del Mesozoico (Triásico-Jurásico-Cretácico), en las formaciones rocosas del sur-este de Chiclayo, confirman la presencia del mar, cubriendo amplias zonas de Lambayeque, como en Zaña-Cayaltí-Oyotún: cerro Pan de Azúcar, Polvareda; y las extensas zonas fosilíferas de Pucará-Pomahuaca-Kañaris, con paleodeltas de Cuculí, La Traposa-Motupillo, Olmos y Motupe. El paisaje magmático nos impresiona con su belleza natural, cuando se observa el crepúsculo intenso en tonalidades, al atardecer, desde la dirección sureste hacia el noroeste, destacando los contornos de las morfoestructuras de los cerros de Reque, La Guitarra, San Nicolás, Alcantarilla y Saltur. Es una vista que conmueve nuestro ser social y nos hace reflexionar sobre la grandiosa labor del pueblo lambayecano, transformador y creador de la actual vida social, con la sabiduría del milenario campesinado, andino y costeño.

Vida Natural: singular Flora y Fauna. Es insoslayable iniciar una objetiva comprensión de los paisajes lambayecanos, interrelacionándolos en el tiempo geológico y, relacionándolos con los Andes del Norte en Sudamérica, pues nos encontramos en paisajes de frontera al situados en la los Andes Centrales.  La secuencia de ecosistemas de los Andes del Norte, van desde Sierra Nevada en Santa Marta (Colombia) hasta los paisajes adyacentes a la Deflección de Huancabamba, con el Páramo-Jalca y, los hermosos paisajes montanos relicto de Kañaris-Inkawasi y algunas áreas de Salas, hoy, en franca destrucción, desapareciendo progresivamente de la faz de la Tierra, por la plusvalía de las transnacionales mineras, con su vampiresco capital burocrático, aparte de las  actividades extractivas desarrolladas intensamente por los Terratenientes e inclusive, construcción de vías carrozables. Alguna vez, de aquí a 50 años, se recordarán por estos textos y publicaciones, que estos paisajes sí existieron, que además el primate “Cotomono”, el oso de anteojos, majaz, armadillo, con los felinos, habitó la Nephelohilea del Bosque La Palma y, el Tapir Sudamericano -Tapirus pinchaque- existía en las montañas del Cerro Negro, Shin Shin -Kañaris- hasta en la zona andina de Salas. Esto quiere decir también, que tenemos que asumir también la tarea de conservar nuestros recursos naturales y, evitar la destrucción de los paisajes montanos relicto de la zona andina (la categoría “destrucción” de los ecosistemas montanos relicto fue utilizada por el INRENA en un Informe especializado, referente a la situación de Desertificación en el Perú y estos ecosistemas en el Perú).

Entonces, tenemos los Paisajes Insulares, el Mar, con Provincias Biogeográficas únicas, como la Provincia Panámica con una extraordinaria diversidad de recursos hidrobiológicos, incluyendo a los cetáceos y mamíferos marinos. Continuando, con los Paisajes Continentales del Litoral, Costa, Flancos de los Andes con un piedemonte definido y poblado por comunidades florísticas xerofíticas, caducifolias y perennifolias confortantes de los Bosques Secos. Y maravillándonos, los paraísos de la Nephelohilea o Bosques de Neblina, exuberantes y singulares climax de sucesión ecológica y, los más extensos del Norte del Perú, localizados en los Paisajes Montanos de la Zona Andina de Kañaris, Inkawasi y áreas de Salas. Hoy, en franco proceso de extinción, acelerado por la penetración del capital burocrático con las empresas transnacionales mineras, que en el caso de Kañaris, terminarán con los Bosques Montanos Relicto de Selva Alta, generando contaminación de las cuencas, suelos y deforestando para expoliar a la comunidad campesina San Juan Bautista de Kañaris a fin de apropiarse de los yacimientos polimetálicos de Oro, Plata, Zinc, Molibdeno, Wolframio, instalando la explotación minera a tajo abierto y procesamiento con cianuración de los minerales, con la complicidad de altos funcionarios estatales.  Por eso, es ineludible iniciar la Defensa de la Vida Natural y Social del Campesinado Cañarense, para Conservar sus Bosques, Agua y Suelo.

Sin embargo, sería segmentar una intelección de los paisajes, si no se consideran los procesos abióticos, como el Anticiclón del Pacífico Sur, la Corriente Peruana, Cordillera de los Andes, Zonalidad del Pacífico peruano del Dr. Scheidegger, posición geográfica, Clima, presión atmosférica, Geomorfología, Vertientes hidrográficas, Transicionalidad entre los Andes del Norte y los Andes Centrales, entre otros procesos.

Milenaria Conservación. Aún en el pueblo de Saltur se conserva la leyenda del origen del Loche, una exquisita cucurbitácea, procedente de las lágrimas de la Diosa Sian, divinidad de la Luna; efectivamente, la divinidad de este fruto, está en el esfuerzo de la sabiduría campesina de Sipán, Collique, Cayaltí, entre otros pueblos norteños. Y más aún, los petroglifos de Chiñama, Olmos, Cayaltí, Chongoyape, Cuculí, Pátapo, Oyotún, y muchos más, nos evidencian el compromiso de una pretérita moral de conservación a los recursos naturales, desde aquellas épocas históricas.
En los rituales “sagrados”, como la Fiesta de San Juan Agüita, que anualmente se celebra en Kañaris, se vive la “adoración al Yaku Divino”, es decir, al “agua sagrada”, donde se originó la vida y permitió la feracidad de la agricultura. El reconocimiento a la Tierra, a la fecundidad agrícola del norte y del Perú, se consagra con la Chicha vertida al suelo.

Corresponde a los Naturalistas, ingenieros geólogos, biólogos, ingenieros ambientales, biogeógrafos, botánicos, zoólogos, docentes de la escuela pública y universidad, profundizar en estudios y concretar la conservación de nuestros recursos naturales, con el campesinado milenario, para nuestro progreso social. Los recursos naturales son del patrimonio del FECUNDO Y CREADOR PUEBLO LAMBAYECANO Y, POR ENDE, DEL PUEBLO PERUANO.

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